El legislador subraya que la administración directa por parte de madres y padres fortalece la transparencia y el espíritu comunitario del programa.
El diputado federal Adrián Naveda respaldó el enfoque del programa La Escuela es Nuestra, al enfatizar que la administración de los recursos debe mantenerse en manos de los comités de madres y padres de familia, como un mecanismo para fortalecer la transparencia y evitar prácticas de corrupción en el uso del dinero público. Desde su perspectiva, este modelo coloca a la comunidad en el centro de la toma de decisiones y refuerza la confianza en el manejo de los apoyos.
En su planteamiento, explicó que el diseño del programa responde a la necesidad de romper con esquemas centralizados que, durante años, limitaron la eficiencia en el uso de recursos destinados a la infraestructura educativa. Al permitir que las familias definan prioridades, se facilita una atención más directa a las necesidades de cada plantel, desde mantenimiento básico hasta mejoras estructurales, con un enfoque más cercano a la realidad de cada comunidad.
Adrián Naveda destacó que la participación activa de madres y padres no solo contribuye a una mayor transparencia, sino que también fortalece la organización social dentro de las escuelas. Este modelo, señaló, impulsa una dinámica en la que la comunidad se involucra en el desarrollo de su entorno educativo, generando corresponsabilidad y reduciendo la posibilidad de intermediación que pudiera distorsionar el uso de los recursos.
Asimismo, hizo un llamado a los comités a ejercer estos apoyos con responsabilidad y a mantenerse informados a través de los canales institucionales disponibles, como la Secretaría de Bienestar, para resolver dudas y garantizar un manejo adecuado. Enfatizó que el acompañamiento institucional es clave para consolidar los resultados del programa y asegurar su correcta implementación.
Desde una visión legislativa, el diputado consideró que este tipo de políticas públicas representan un cambio en la forma de gestionar el gasto social, al apostar por la participación ciudadana como herramienta para combatir la corrupción y mejorar la eficiencia en la aplicación de recursos públicos. En ese sentido, defendió el espíritu del programa como un mecanismo que fortalece tanto a las comunidades como al sistema educativo.
Con este posicionamiento, Adrián Naveda reafirma su respaldo a los programas que promueven la organización comunitaria y la participación directa de la ciudadanía, al considerar que son fundamentales para avanzar en la construcción de un modelo más transparente y efectivo en la atención de las necesidades educativas del país.